BUENOS AIRES.- Matías Alé, caracterizado como empresario canadiense y acompañado por la intendenta de la ciudad de Apipé Grande, les avisó a las 250 familias de la isla Colonia Uriburu (Corrientes), que tenían una semana para dejar sus casas, sembradíos y animales. Allí se construiría un complejo turístico, les anunció.

Cuatro meses antes, una situación similar, pero real, había puesto en alerta a los vecinos, que se organizaron para resistir el desalojo. La situación se tensó tanto que debieron intervenir la Policía, organizaciones de derechos de los pueblos originarios y ecologistas que salieron a denunciar la situación sin demasiado eco.

Dos personas de la población, que carece de energía eléctrica y no conoce a Marcelo Tinelli ni a Alé porque no hay televisión, terminaron el hospital con problemas de presión. Finalmente todo se aclaró cuando Alé les contó que era una "jodita", y que la producción de "ShowMatch" les entregaría un gomón con motor... que no puede usarse en esa zona del río, según se supo luego. Los pobladores, descontentos por sentirse usados, tiraron a Alé al Paraná. Al cierre de esta edición se esperaba la emisión de la "acción solidaria". (Especial)